
Consolida
Reúne datos financieros, comerciales y operativos en un modelo único.


Rentabilidad real, cliente por cliente.
PHI conecta tus datos financieros, comerciales y operativos y usa costeo basado en actividades (ABC) para calcular el cost-to-serve (costo de servir) y la rentabilidad por cliente, producto y canal en empresas de consumo.
30 min. Demo guiada con un experto

Qué es PHI
Es una plataforma avanzada que habilita la gestión estratégica de la rentabilidad, al transformar grandes volúmenes de datos financieros, comerciales y operativos en una visión granular de P&L por cliente y producto.
Mediante un motor de cálculo de cost-to-serve basado en costeo ABC y visualizaciones en BI, permite identificar palancas de valor, orientar decisiones clave y acelerar el crecimiento rentable.

Reúne datos financieros, comerciales y operativos en un modelo único.

Aplica costeo ABC para calcular el cost-to-serve y la rentabilidad por cliente, producto y canal.

Identifica dónde se crea o se pierde margen y prioriza oportunidades de acción.
Confianza construida en conjunto




Qué obtienes
No es un dashboard más: es la economía real de tu negocio, al nivel de detalle en el que necesitas decidir.
¿Cuánto cuesta atender a cada cliente y qué rentabilidad realmente le deja a la compañía?
Cada cliente carga con los descuentos, la logística y el servicio que consume. Así se ve qué clientes sostienen el margen y cuáles lo erosionan.
¿Qué rentabilidad tiene cada producto en cada canal y dónde funciona mejor?
El margen de cada SKU contempla su cost-to-serve completo, no solo el costo de producción y la política comercial.
¿Cuánto aporta realmente cada canal?
La rentabilidad de un canal resulta de absorber los costos necesarios para atender a sus clientes y colocar los productos que se comercializan en él. Cada canal absorbe los costos que efectivamente genera, sin prorrateos por volumen que distorsionen la comparación.
¿Qué modelo de go-to-market deja más margen en cada segmento?
Cada modelo de atención se mide después de su cost-to-serve, para ver cuál conviene en cada segmento. Si necesitas más detalle, el análisis baja al nivel de ruta.
Profit-to-serve por canal
% sobre venta neta · Feb 2026
Clientes de Tradicional
Ordenados por venta neta · $K
P&L del cliente · Almacén Don Pedro
De la venta bruta al profit-to-serve · $K

30 min. Demo guiada con un experto
Casos de uso
Cada lente lleva el cost-to-serve a decisiones concretas, de la operación semanal al presupuesto anual.
Rutas, almacenes y red de distribución decididos por el costo real de cada visita y cada pedido.
Ver casos de usoVisitas, mix y política comercial priorizados por margen esperado, no por volumen.
Ver casos de usoP&L por pedido, cliente y canal con costo real asignado, para invertir el capital donde rinde.
Ver casos de usoExhibiciones, frío, promotoría y CAPEX comercial decididos según el profit-to-serve de cada cliente.
Ver casos de usoCada punto de venta en el modelo de atención más rentable: preventa, televenta, digital o distribuidor.
Ver casos de usoFAQs
El cost-to-serve (costo de servir) mide cuánto cuesta realmente atender a un cliente, un canal o una ruta. Incorpora no solo el costo del producto, sino todas las actividades que intervienen en servirlo: la toma del pedido, la preparación, el transporte, las devoluciones, los acuerdos comerciales y la administración asociada. Medirlo muestra qué parte del margen bruto se consume en llevar el producto hasta cada cliente.
El costeo basado en actividades (ABC), en inglés Activity-Based Costing, asigna cada costo a la actividad que lo genera y, desde ahí, al cliente, producto o canal que la consume. A diferencia del costeo tradicional, no reparte los costos indirectos por volumen o por ventas, por eso es el método de referencia para calcular el cost-to-serve.
La rentabilidad por cliente (customer profitability) se mide restando a la utilidad bruta de cada cliente su cost-to-serve, calculado con costeo ABC. PHI llama a ese resultado profit-to-serve: la rentabilidad real por cliente después de descontar el cost-to-serve.
PHI se adapta a la información que tu empresa ya tiene disponible. Comenzamos construyendo el primer modelo con lo que existe hoy y lo vamos evolucionando a medida que se incorporan nuevas fuentes o se mejora la calidad de los datos. No se requiere determinada estructura en los datos; los tomamos en la forma que hoy se tienen y a partir de allí se definen los flujos de tratamiento para los cálculos buscados. El equipo de implementación te acompaña en cada etapa, te asesora sobre qué información tiene mayor impacto en los resultados y trabaja sobre la información que ya tienes para sacarle el máximo valor desde el inicio.
La implementación la hacemos juntos. En promedio, entre 3 y 4 meses los clientes ya obtienen los primeros outputs, y en los 2 meses siguientes refinamos y calibramos los resultados, pero con los modelos ya funcionando y generando insights desde el día uno. El tiempo exacto dependerá de la disponibilidad de datos de tu empresa, los tiempos de respuesta de sus equipos y del punto de partida del modelo.
No se requiere dedicación exclusiva de ningún área. Lo que sí necesitamos es el apoyo puntual de algunos equipos: quienes proveen la información, quienes la validan y quienes conocen las reglas del negocio. Además, recomendamos designar un referente interno, como un project manager o facilitador, que sirva como nexo entre los equipos de la empresa y nuestro equipo implementador.
A los 3 meses de iniciada la implementación ya se puede acceder a los primeros resultados reales. El ritmo del proyecto depende en gran medida del nivel de involucramiento del equipo del cliente: a mayor compromiso y velocidad de respuesta, más rápido avanzan las etapas. El plazo puede variar según la disponibilidad de información y el punto de partida de cada empresa.
Un experto de PHI se comunicará pronto para coordinar los próximos pasos.